Áridos, lejanos y fugitivos,
frágiles, toscos y maltrechos.
Enmarcan con furor mi pensamiento,
cuando dejan aflorar mi trueno...
Quieren florecer, quieren revivir,
quieren guardar silencio, quieren subsistir,
quieren ser mojados, quieren suspirar,
quieren compañía, ansían intimidad.
Mis labios sólo susurran,
queditos y en soledad.
gorjean en la noche dura
mi dolor con ansiedad,
Musitan ante tu oído:
el ruego una vez más:
"Embrújame con tu aliento,
y déjate besar..."